Conclusión

En las páginas anteriores se ha percibido la complejidad morfofonológica que tiene la lengua. La densidad morfológica representó en ocasiones una tentación que tuve que resistir para no proliferar las digresiones y mantener el hilo de los problemas fonológicos. Con todo han quedado huecos que se podrán subsanar en futuras investigaciones. Entre los más notables está el estudio puntual de las fricativas que permita conocer los parámetros acústicos del rasgo [estridente]. De la misma manera, sabemos que en una lengua no tonal como el huasteco, los correlatos acústicos del acento pueden no ser fijos y suelen ser la suma de la tonía, la sonía y la duración; por ello hace falta averiguar este aspecto con un análisis acústico que ponga en correlación estos tres parámetros y explore el peso que cada uno tiene. En este mismo tenor, el análisis del acento que presento puede servir de base para un estudio más amplio que explore, a la luz de las estructuras métricas mayores a la palabra, la elisión de la vocal y no de la yod, del sufijo temático -Vj, en posiciones átonas, según se ejemplifica con los datos siguientes:

23. Elisión de la vocal del sufijo temático en posición átona

peθ-oj-al
sacudir
ʔu’peθjal
estoy sacudiendo
kon-oj-al
pedir
konjal
estoy pidiendo
map-uj-al
cerrar
ʔu’mapjal
estoy cerrando
θuub-aj-al
chiflar
ʔin’θuubjal
está chiflando

La tendencia a elidir las vocales átonas se registra igualmente con otros sufijos, como en /wal-ab-in-θ/ → [‘walbiθ] ‘pecador’.

También quedó pendiente el análisis del desplazamiento acentual que registré en palabras como [‘wi.le] ‘se emborracha’ y [wi.’le.lom] ‘borracho’; [‘ʔo.hob] ‘moco’ y [ʔo.’ho.be] ‘mocoso’, cuyo resultado es una alternancia entre posiciones átonas y tónicas que pueden estar evidenciando la tendencia de la lengua por evitar los llamados lapsos acentuales.

A pesar de estas ausencias, mi objetivo ha sido poner de manifiesto el sistema fonológico de la lengua y su funcionamiento, destacando sus particularidades a nivel segmental, fonotáctico y acentual.

Por último, la indagación en diacronía ha podido esclarecer las características de las africadas en la sincronía. La comparación entre las dos variedades huastecas ha sido de gran utilidad para conocer los segmentos que el huasteco tiene en su sistema. Con el análisis aquí presentado, se revela la necesidad de estudiar las variantes veracruzanas que han conservado la labial implosiva y con ello avanzar en nuestro conocimiento de las lenguas mayas.