Patrón acentual

Estructura silábica

Como adelanté en el primer apartado, el huasteco es una lengua con inicio silábico obligatorio; aquellas palabras que empiezan con vocal reciben un cierre glotal para satisfacer el patrón CV y CVV. Además de ser obligatorio, el inicio silábico ha de ser simple; en algunos préstamos como y , se rompen las sílabas -bre- y -tra- insertando una vocal y por supuesto cambiando ɾ→l: [ʃumpalel] y [talapitʃ], respectivamente.

La necesidad del inicio se revela también con la evidencia interna; en el proceso de reduplicación apuntado con los datos de (3) vimos que el reduplicante es un constituyente métrico equivalente a una sílaba con inicio y una vocal larga, es decir, una sílaba pesada constituida por dos moras. Los datos siguientes abundan en la pauta del proceso, en ellos el reduplicante aparece en itálicas, μ representa la mora.

Tabla 21. Reduplicación (RED= Cμ μ)

En todas las forma que sirven de base para la reduplicación, la sílaba final es C1VC2, como la forma del reduplicante requiere una sílaba con inicio, la forma reduplicada salta la C2 y toma la primera consonante, satisfaciendo así el inicio de la sílaba del reduplicante. Dado que C2 está en la posición de coda del constituyente que se reduplica y que el tamaño prosódico del reduplicante es Cμ μ, es decir equivale a una sílaba con inicio y dos posiciones moraicas, esa consonante no se copia y en consecuencia se ve destinada a desaparecer de la forma reduplicada.

Si bien el inicio es obligatorio, las codas no lo son, pero en caso de que una sílaba tenga coda, ésta no puede ser compleja. Así, además del proceso de elisión consonántica descrito párrafos antes (cf. los datos de 1), para disolver una posible coda compleja la lengua pone en marcha un proceso que funde las secuencias [ʔw] y [ʔj]. Veamos los datos que siguen. (Para mayor claridad, la laringización se marca por encima de los segmentos).

16. Simplificación de grupos consonánticos en coda por fusión

Fusión ʔw
ʔj
*tsiʔiw tsiw̃ chayote
*waʔij waj̃ mazorca
taʔi taj̃ cal
tsʼaʔ-aw tsʼaw̃ masticar
leʔiθum lej̃ θum cien pies

En ellos, la elisión vocálica deja en contigüidad las secuencias -ʔw y -ʔj, con las cuales se crearía una coda compleja; la fusión se encarga de simplificar el grupo dando como resultado una sílaba CVC con una deslizada laringizada en coda27. Vale la pena señalar que estas deslizadas no son segmentos que contrasten con /w j/ simples, se encuentran en muy pocos ítems y siempre ocupan la posición de coda28.

Las regularidades del inicio y la coda permiten hacer una primera generalización sobre el número de segmentos que puede albergar una sílaba, mismos que quedan descritos en las siguientes representaciones.

17. Plantillas silábicas

Vocales breves
Vocales largas

Como se indica con el asterisco, la sílabas *CVCC y *CCV –aquellas con complejidad en los márgenes– no están permitidas en huasteco. Estas representaciones nos dicen también que una vocal breve ocupa una mora y una vocal larga ocupa dos posiciones moraicas. Las consonantes iniciales se han ligado directamente al nodo sílaba, traduciendo así el hecho de que las posiciones de inicio no agregan peso a la sílaba. Por su parte, las consonantes en coda no se han adjuntado a ninguna posición, ya que en teoría podrían adjuntarse directamente al nodo σ, estar dominadas por una mora independiente, o bien compartir la mora de la vocal precedente. Enseguida veremos cuál de las tres opciones es la que requiere el huasteco.

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27 Las reconstrucciones de ‘chayote’ y ‘mazorca’ están tomadas de McQuown (1984:93).

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28 El presente análisis coincide parcialmente con el de Edmonson (1988:58), donde la autora analiza la secuencia de deslizadas y el cierre glotal como un proceso de metátesis, aunque no plantea si el resultado final es una fusión. En el trabajo de Grosser (1987:101) se deja abierta la posibilidad de que estos segmentos tengan un estatus fonológico.