Estructuras Segmentales

Vocales

El huasteco tiene un sistema vocálico con cinco timbres y una distinción entre vocales cortas y largas; así se muestra en la siguiente tabla.

Vocales cortas Vocales largas
i u ii uu
e o ee oo
a aa

Tablas 1 Repertorio de segmentos [+silábico]

Los datos de la tabla (2) dan cuenta de los timbres, y en la tabla (3) se proporcionan los ejemplos para las vocales cortas y largas.

Tabla 2. Contrastes vocálicos

Tabla 3. Contraste de longitud vocálica

Para conocer mejor el timbre de estos sonidos se midió la altura de los tres primeros formantes y se calculó el valor de F2’. Los promedios están recogidos en la tabla siguiente (corresponden al hablante masculino).

i e a o u
F1 354 497 624 494 369
F2 2034 1750 1372 1028 868
F3 2897 2688 2573 2542 2464
F2’ 2319 2018 1610 1225 1058
Casos 154 154 154 154 154

Tabla 4. Valores promedio, en Hz, de los tres primeros formantes y de F2’

Al trasladar en el espacio acústico el valor del primer formante y el de F2’ los distintos timbres vocálicos se distribuyen como en la figura siguiente.

Figura 1. Ubicación de las vocales en el espacio acústico

Tipológicamente es un sistema común en las lenguas con cinco vocales; de las 317 lenguas analizadas en Maddieson (1984), 68 tienen cinco vocales y todas ellas presentan estos mismos timbres. En este sistema vocálico se identifican tres articuladores activos: [Labial], [Coronal] y [Faríngeo], además de tres niveles de apertura que se pueden capturar mediante los valores binarios de [Apertura1] y [Apertura2]6.

i e a o u
Articuladores
Labial + +
Coronal + +
Faringeo +
Apertura
Apertura1 - - + - -
Apertura2 - + + + -

Tabla 5. Timbres vocálicos y rasgos

La matriz de rasgos anterior, a la vez que particulariza a cada uno de los segmentos, es capaz de permitir las agrupaciones en clases naturales. Las vocales / i u / forman un conjunto homogéneo mediante los valores negativos para los dos grados de apertura; / e o / se asemejan en el valor negativo para [Apertura1] y en el positivo para [Apertura2]; la vocal /a/ se diferencia de /i u/ por tener un valor positivo para los grados de apertura. [Coronal] es el articulador que reúne a /i e/ y [Labial] lo hace para /o u/. La utilidad de los articuladores y la caracterización vocálica propuesta se mostrarán cuando se analice el proceso de armonía vocálica y se traten las restricciones fonotácticas.

La longitud vocálica tiene varias fuentes en la lengua; puede ser distintiva, es decir, está presente en las vocales de las raíces de la lengua (así ocurre en los ejemplos de la tabla 3), o bien puede ser resultado de algún proceso fonológico. Veamos los datos siguientes destinados a mostrar la forma del sufijo recíproco.

Tabla 6. Formación del recíproco

Las formas de la columna de la izquierda están constituidas por una raíz CVC, típica de la lengua, más un sufijo temático, compuesto por una vocal y un segmento [-silábico] (una deslizada, o el cierre glotal). Hay que señalar que en la lengua la forma de cita de los verbos y de algunos adjetivos debe contener obligatoriamente alguno de estos sufijos temáticos; la estructura compuesta por [[Raíz] sufijo temático]] se convierte así en una base capaz de recibir morfología adicional, como es el caso precisamente en el recíproco. En él identificamos la misma raíz CVC con el sufijo temático truncado, la vocal alargada, más la fricativa estridente. El truncamiento del sufijo temático no ocurre cuando se agrega algún otro morfema, como el aspectual -al, que tiene la forma -VC y cuya vocal le permite a la yod ser inicio de sílaba. Así se muestra en los siguientes ejemplos. (En ellos, ʔu- es el prefijo de primera persona singular, la división morfológica se marca con un guión y la silábica con un punto).

Tabla 7. Realización no truncada de los sufijos temáticos

Así las cosas, dos preguntas básicas surgen con las formaciones recíprocas: indagar cuál es la forma que tiene el sufijo y las causas de la pérdida segmental del sufijo temático que se adjunta a la raíz. Una primera hipótesis sería suponer que el sufijo recíproco tiene la forma -Vʃ, es decir una vocal no especificada que copiaría el timbre de la vocal del sufijo temático y sería la responsable de la longitud. Tal suposición tendría que estipular que el sufijo de reciprocidad se agrega a bases compuestas solo por la raíz y la vocal del sufijo temático, mientras que para la sufijación de -al, mostrada en los ejemplos anteriores, habría que reconocer que este sufijo se adjunta a bases con el sufijo temático sin truncamiento. Esta hipótesis implicaría un análisis casuístico de los morfemas, sin reconocer que el truncamiento puede ser el resultado de un proceso general de elisión bajo ciertas condiciones7

Una primera pista para responder las dos preguntas se encuentra en las restricciones silábicas. En efecto, la lengua despliega en sus sílabas un patrón del tipo CV(:)(C), en el cual el inicio es obligatorio, la vocal puede ser corta o larga y la coda es un constituyente opcional, con la condición de que no sea complejo. De hecho, la restricción sobre la no complejidad en la coda motiva varios procesos y la elisión es uno de ellos, como se muestra en los datos siguientes8.

1. Simplificación de grupos consonánticos en coda: C1C2]coda →C2

tʼeep-in-θ
Triste-VERBALIZADOR-CAUSATIVO
tʼeepiθ
entristecido
ʔiʃ-il-θ
Desgranar-VOZ-MEDIA-CAUSATIVO
ʔiʃiθ
desgranado
juts-ij-θ
Arrugar- Suf. TEMÁTICO-CAUSATIVO
jutsiθ
arrugado

La forma ‘entristecido’ contrasta con la formación causativa, ‘entristecer a alguien’: [tʼeepinθaʔ], donde tanto la nasal como la interdental se conservan, debido a que el morfema de transitivo /-aʔ/ le permite al causativo /-θ/ abandonar la posición de coda y convertirse en inicio de sílaba.

La no complejidad de la coda es una restricción poderosa y capaz de apoyar la hipótesis según la cual el sufijo de recíproco tiene la forma / [+longitud] ʃ /, es decir, está compuesto por un autosegmento de longitud y una fricativa estridente; la restricción sobre la simplicidad en la coda es la encargada del truncamiento del sufijo temático. Así, en una forma como ‘gritar’, el recíproco se sufija a una base compuesta por la raíz y el sufijo temático. Veamos el proceso:

2. Formación del recíproco

a) *θahajjʃ
θahaj- [+longitud] ʃ b) *θahaajʃ
c) ✓ θahaaʃ

En el resultado de (a), si bien la longitud ha tenido efecto, ha creado una coda supercompleja formada por una yod geminada más una fricativa. Este tipo de coda además de su complejidad crea un segmento [-silábico] geminado que no se halla en la lengua; en el resultado de (b), aunque la longitud se ha trasladado a la vocal, la complejidad en la coda persiste, en (c) se ha simplificado la coda y la longitud se ha conservado en la vocal, dando como resultado la forma atestiguada en la lengua. Con ello se da cuenta de la longitud de la vocal y del truncamiento sufijal de los ejemplos anteriores, sin tener que estipular que en algunos casos la base trunca el sufijo y en otros casos conserva sus dos componentes.

El sufijo de recíproco ha ejemplificado la longitud vocálica derivada de un proceso morfofonológico; mostraré ahora una fuente adicional que resulta de la tendencia a elidir el cierre glotal y la aspiración flanqueados por dos vocales con el mismo timbre. He aquí algunos ejemplos.

3. Longitud vocálica debida a la elisión

tuʔuθ tuuθ gordo
kʼohol kʼool cosechar
huhulab huulab techo de la cas

Con este telón de fondo sobre las vocales, abordaré el sistema consonántico para destacar lo que tiene de particular.

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6 Para la justificación de los articuladores en las vocales véase la propuesta de Clements (1993a). En Clements (1993b) se expone el modelo para los distintos grados de apertura de los sistemas vocálicos. Véase también el apartado de las vocales, en el capítulo correspondiente al amuzgo.

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7 Véase Edmonson (1988) para un análisis distinto de la formación del recíproco.

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8 En el apartado sobre el acento daré más evidencia para la simplicidad de la coda.